En el alféizar

Zim, sobre la hora de la cena, escribió:

Sentado en el alféizar de tu ventana con los pies colgando, golpeando con el nudillo de mi dedo índice varias veces en series de cuatro toques suaves en el cristal. ¿Y tú? durmiendo porque no me esperas. Ni me esperabas ayer.
Cada noche mato a un grillo de tu jardín que osa cantar.

3 respuestas para “En el alféizar”

  1. Kran dice:

    ¡Asesino! ¡Pobres grillos! :(

  2. Zim dice:

    cri cri cri…

  3. M dice:

    Entre somnis…